Cuatro agentes mueren a tiros en Carolina del Norte cuando iban a registrar la casa de un sospechoso | Internacional

Los agentes tenían orden de registrar la casa de un sospechoso de posesión de un arma de fuego y este los recibió a tiros: cuatro murieron y otros cuatro resultaron heridos. Sucedió este lunes en la parte oriental de la ciudad de Charleston, en Carolina del Norte. El tipo al que buscaban falleció también a balazos en el porche de su vivienda. Dos personas más, una mujer y un muchacho de 17 años, que presuntamente participaron en el tiroteo desde el interior, fueron detenidas.

Se trata de uno de los incidentes más mortíferos para las fuerzas del orden en Estados Unidos de los últimos años. La tragedia se produjo a eso de las 13:30. El dispositivo incluía agentes de varios cuerpos de seguridad y estaba encargado de la búsqueda de fugitivos de la ley. Cuando llegaron a la casa, comenzó el tiroteo, que continuó cuando el sospechoso ya había muerto y los policías se acercaron al cadáver. En el interior de la vivienda, se encontraron varias armas, entre ellas, un “rifle de gran potencia”, según explicó en una conferencia de prensa el jefe de la policía de Charlotte, John Jennings. A última hora del lunes, las investigaciones, en las que aún quedan muchos cabos sueltos, indicaban que solo uno de los dos detenidos disparó a los agentes.

Según testigos citados por los medios locales, vecinos del área residencial en la que sucedió todo, los disparos continuaron durante unas dos horas, cuando la calle ya se había llenado de una treintena de coches policiales y de los bomberos. Finalmente, los agentes asaltaron la casa a bordo de vehículos blindados. Uno de esos vecinos dijo al diario The Charlotte Observer que sonaba “como si aquello fuera [la guerra de] Vietnam”.

Tres de los agentes, cuyas identidades no han trascendido, murieron en el acto (tampoco se sabe el nombre del tipo al que estaban buscando). Uno de ellos pertenecía al cuerpo federal de los US Marshalls, una suerte de policía judicial que opera por todo el país. El cuatro, de nombre Joshua Eyer, llevaba seis años en su puesto y sucumbió a las heridas de bala horas después, según confirmaron las autoridades en las redes sociales. Los cuatro heridos eran, por su parte, efectivos del departamento de policía de Charlotte-Mecklenburg.

“[Eyer] Luchó durante varias horas y finalmente murió. Su esposa y el resto de su familia lo acompañaron en sus últimos momentos. Mi agradecimiento a a su valentía, su servicio y su máximo sacrificio”, contó Jennings en un comunicado publicado el lunes por la noche.

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En la conferencia de prensa, este describió la jornada “como un día absolutamente trágico para la ciudad de Charlotte y para la profesión policial”. “Hoy perdimos algunos de los héroes que protegen nuestra comunidad”. El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, llamó por la tarde a la alcaldesa de Charlotte, Vi Lyles, para expresarle sus condolencias.

Para encontrar un incidente tan letal para las fuerzas del orden en Estados Unidos hay que remontarse julio de 2016, cuando un francotirador mató en una emboscada a cinco agentes en el centro de Dallas (Texas) durante una manifestación contra la brutalidad policial. El jefe Jennings dijo a la prensa que en sus tres décadas al frente de la policía de Charlotte nunca pudo “imaginar que algo así podría suceder”.

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